Higos: de la casa al producto más delicado

Las higueras fueron durante mucho tiempo una plantación auxiliar para el consumo de la casa. Hoy dan el producto más delicado de la finca: un fruto que hay que recoger en su punto y manejar con mucho cuidado.

Granadas: un frutal agradecido

El granado es un frutal muy agradecido en manejo ecológico: resiste bien y llena de color el paisaje del otoño. Las granadas acompañan a las uvas y a los primeros cítricos en la recta final del año.

Almendros y olivos centenarios

El almendro es una planta ancestral en el lugar. Se plantó también porque necesitaba menos agua que otros cultivos, y su floración en enero es uno de los momentos más espectaculares de la finca.

Algunos olivos son centenarios. Recuerdan la finca de antaño, cuando servían para delimitar los bancales y sujetar la tierra que se sembraba de cereal y leguminosas.

Pruebas: azufaifos, caquis y nísperos

En pequeñas cantidades se han plantado otros frutales para comprobar cómo se adaptan al terreno y al clima: azufaifos, caquis y nísperos.

La huerta

Una huerta a pequeña escala, asociada normalmente a las plantaciones jóvenes, completó durante años la «caja ecológica» de fruta y verdura para los consumidores más cercanos: cebollas, calabacines, berenjenas, habichuelas, tomates, lechugas, coles, calabazas, patatas y otras verduras de cada estación.

Para saber qué productos están disponibles en este momento, pregúntanos.

Fuente: documento de Sebastián y Porfirio Marín, pp. 3 y 6.